¿CUEVANA EL ENEMIGO? ¿TELEFE EL ENEMIGO?

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La temática de Propiedad Intelectual nunca tuvo más presencia en los medios – quizás precedida por algún tema de patentes y medicamentos en el pasado – gráficos, radiales, televisivos y redes sociales que la que esta teniendo en estos días.

Diferentes proyectos legislativos como un proyecto de Ley en EE.UU. denominado como SOPA (Stop Online Piracy Act) aquí referenciado en un buen análisis de Mariano Amartino, La Ley Sinde en España, La ley Lleras – archivada en Colombia-, La ley de Canon en tratamiento en Argentina, La confirmación del Procesamiento de los titulares de Taringa! y la reciente demanda de Universal a Grooveshark por uso de al menos cien mil canciones de su titularidad  y que tiene el especial concepto de demandar también a los empleados del sitio por haber subido los contenidos.

Es evidente que fue muy alto el nivel de repercusión alcanzada con el intento – calculado milimétricamente – de lanzar una demanda contra Cuevana por parte de Telefe (del Grupo Telefónica) y algunos otros actores del mercado de contenidos y la reacción de los titulares del sitio mediante una promoción del tipo viral sobre la modificación del diseño y funcionalidad impulsándose con la supuesta demanda.

Estos hechos puntuales nos dejan una serie de puntos que es conveniente analizar:

 1. Modelo de Negocios Obsoleto

Cuevana es la respuesta tecnológica y adaptación de un nuevo sistema de distribución de contenidos que se contrapone a un viejo sistema de distribución general como el formato físico o cable. Esto es el streaming que es la reproducción de un contenido alojado en un servidor X pero que no se realiza en la página de Cuevana sino que solo tenemos una ventana de vista en el sitio y lo que realiza Cuevana es ordenar las direcciones web – links en términos prácticos – con un formato determinado.

 2. Competencia a Costo 0

 

Es evidente que en términos económicos no podemos analizar y creer que puede existir una competencia a costo 0 ya que entre algo gratuito y de buena calidad a algo pago y de media a mala calidad, la elección como consumidores parece obvia. El sistema de Netflix, On Video, Claro o Arnet ofrecen un sistema a un costo promedio de cuarenta pesos ($40) mensuales y con una calidad no tan buena como la publicitada. Por el contrario el costo de Cuevana es 0 y su calidad si bien no llega al estándar de HD – Alta definición – es en muchos casos mejor que los servicios pagos.

3. Nuevo Modelo de Negocios

 

Pareciera ser que el Modelo de Cuevana se basa en la publicidad que obtienen sobre el tráfico del sitio y por lo que mencionaba su titular –en diferentes entrevistas- no siempre este sitio se va a mantener como un sitio gratuito sino que también iba a ser un canal de distribución de otros materiales y de contenidos legales.

 4. Propiedad Intelectual y la rebelión social

 

Si bien hay voces que plantean varias posiciones sobre estos temas parece lógico establecer que aquí no hay una única solución. En este punto se plantea una tensión entre el derecho de autor y los derechos de propiedad intelectual en general y el derecho de acceso a la cultura o a los contenidos que ya no puede disimularse. La rebelión social no se plantea o se expresa en un boicot a una empresa que decide iniciar el camino legal porque considera que está percibiendo un daño. La rebelión social se instaura en poder buscar una respuesta y un equilibrio en el balance de los derechos que se contraponen. Debe existir un dialogo entre todos los actores involucrados.

5. Películas Argentinas y Acceso a la cultura

 

¿El INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) debiera tener un sitio de streeming para poner a disposición las películas que son financiadas por el Estado Argentino? Aquí hay que diferenciar dos temas cuando hablamos de películas “financiadas” ya que existe en la Argentina la modalidad subsidio y la modalidad crédito para llevar adelante películas nacionales. El INCAA ya posee una señal de TV Digital que se distribuye gratuitamente para las personas con acceso a dispositivos digitales, incluir un sistema por internet puede ser una medida para ampliar el acceso a la cultura.

6. Forzar las normas

 

El proceso llevado a cabo en el caso de Taringa es a mi entender forzado, ya que calificando de partícipe necesario a quien pone a disposición el Link o a quien lo ordena no se hace otra cosa que desconocer el funcionamiento de internet. Google funciona en base a ordenar y ponderar los links, Yahoo y los distintos buscadores también. Se debe distinguir también y será necesaria una rediscusión de nuestra ley de propiedad con excepciones y justificaciones para los plazos de duración tan elevados. Asimismo deberán buscarse alternativas a las formas de ejercicio de la gestión colectiva de los derechos de autor.

 

Es el momento de poder lograr un equilibrio de derechos y llamando a las cosas por su nombre, los tecnicismos y términos fáciles de usar como piratería, delito, parasito, monopolio, abuso, boicot, rebelión no permiten ponerse a pensar en el efectivo cumplimiento de las normas, plantear que hay un cambio conlleva una responsabilidad de estar a la altura de la discusión y del dialogo ya que esta discusión y dialogo no es patrimonio exclusivo de un grupo profesional o de un sector de la sociedad sino que algo que afecta y favorece a todos por igual.

 

3 comentarios en “¿CUEVANA EL ENEMIGO? ¿TELEFE EL ENEMIGO?

  1. El cambio de paradigma de negocios que ha generado internet repercute en toda las estructuras económicas de prestación de servicios e intercambio de bienes y tecnología. Coincido contigo respecto de que existe una rebelión social que ha desbordado a las viejas estructuras de comercialización de contenidos protegidos por derechos de autor. Pero no es una revolución ordinaria. No se busca una síntesis superadora de los antagonismos. Hay más de una generación que ha incorporado una idiosincracia insoluble con los resabios del viejo sistema. Por eso creo que existe un enfoque incorrecto respecto a que el problema pueda ser solucionado por el derecho, por normas más proteccionistas o sanciones más severas. No se pueden aplicar soluciones pensadas para cuestiones obsoletas a una coyuntura tan veloz y versátil cuya expansión es exponencial. Con esto quiero decir que la solución tiene que provenir de quienes generan los contenidos. Muy a pesar de nuestra profesión, en lugar de incurrir en gastos judiciales y de consultoría, la industria de la música, del cine y de la televisión tiene que reinventarse. Y como bien lo señalas, parece que el presupuesto que han volcado a esa tarea es demasiado exiguo (grandes corporaciones no logran ofrecer un producto de la calidad que el que brinda un emprendimiento artesanal). Por eso chocar contra esa enorme ola de cambio no tiene mucho sentido. Mientras la Justicia discute Cuevana o Taringa, decenas o cientos de websites iguales o mejores van floreciendo a lo largo y a lo ancho de la web. Incluso ya se están pensando opciones superadoras que, seguramente, veremos consolidadas cuando estos dos precedentes se terminen de fallar. El negocio hoy pasa por el volúmen. La protección de la propiedad intelectual (patrimonialmente hablando) está en manos de la relación calidad / precio que establezca el dueño del contenido. No dudo que entre un sitio pago que ofrezca un precio razonable por un servicio óptimo (con contenido adicional que ellos sólo pueden brindar) y uno gratuito que ofrezca un servicio aceptable, el usuario promedio se va a volcar por el primero. Existen muchos ejemplos, principalmente el camino trazado por Apple. Finalmente querido amigo, el derecho de acceso a la cultura es un gran cuento para justificar la piratería. De aplicarse ese criterio fuera del ciberespacio, cualquiera tendría derecho a ir a escruchar El Ateneo o Musimundo. Abrazo.

  2. Interesante.. Sigo pensando que hay que replantear que queremos, como miembros de una sociedad, para los autores. Y que ellos decidan como quieren distribuir sus obras. Si un autor/director/empresa decide distribuir su obra en cines, puede tranquilamente pedir el retiro de otras copias, formas de distribucion. Lo mismo para musica, libros y demas obras.

    Primero el autor

    http://ajlopez.zoomblog.com/archivo/2011/05/12/primero-el-autor.html

    Coincido con el comentario de arriba: no apelar a “distribucion de la cultura” o “del conocimiento”. No por lo menos, hasta tratar el tema que planteo: el autor (individual, grupal, etc)

    Tampoco habilita la tecnologia a SALTEARSE al autor. No es un tema de distribucion, o modelos de negocios. Los modelos de negocios en internet YA estan: creo que Spotify es un caso.

    He visto tambien que se dice por ahi: “lo malo de Cuevana es que lucran”, como diciendo, si lo hacen por la camiseta “esta bien”. No es el principal punto a discutir. De nuevo: el tema a discutir es que queremos para los autores, creadores, etc.

  3. Pingback: Week-Log.415

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